Lo que durante años fue solo un anhelo de la comunidad educativa, hoy tiene paredes levantadas, talleres equipándose y aulas que en poco tiempo recibirán a cientos de jóvenes. La Escuela de Educación Técnica Nikola Tesla, en General Güemes, transita su etapa final de construcción con un avance superior al 90%. Y en ese tramo decisivo, el gobernador Gustavo Sáenz llegó para supervisar cada detalle, cumpliendo con la palabra que había empeñado.
Junto al intendente Carlos Rosso, el mandatario recorrió las instalaciones del nuevo edificio, una obra que no solo representa infraestructura educativa, sino una apuesta concreta al futuro de la región. “La verdad es que cuando uno cumple con su palabra se siente orgulloso, y más en momentos difíciles”, expresó Sáenz durante la visita, mientras observaba los avances en un predio que, en sus inicios, ni siquiera tenía terreno.
Ese terreno, hoy transformado en cimientos, fue donado por la familia Hadad. Un gesto que el Gobernador destacó como parte esencial de una historia colectiva: la de una comunidad que empujó durante años para tener una escuela técnica propia y que hoy ve cómo esa lucha se convierte en realidad.
Educación técnica: la apuesta que genera trabajo
Para Sáenz, la educación no es un capítulo más de la gestión: es el eje. Y dentro de ella, la formación técnica ocupa un lugar central. “La educación técnica es la que genera trabajo, brinda oportunidades y permite que los jóvenes se queden en su lugar con oficios que realmente se necesitan”, subrayó.
En un contexto económico complejo, donde la obra pública enfrenta embates y recortes, el Gobernador reivindicó la decisión de priorizar lo que realmente importa. “Nosotros no somos los que decimos, somos los que hacemos”, lanzó, señalando la obra como una prueba concreta de que la gestión provincial sostiene sus compromisos a pesar de las adversidades.
Un edificio pensado para las demandas del siglo XXI
El nuevo establecimiento no es una escuela común. Con más de 2.500 metros cuadrados distribuidos en dos plantas, fue diseñado para albergar una oferta educativa amplia y diversa, acorde a las necesidades productivas de la zona.
Contará con nueve aulas, laboratorios de físico-química, informática y electrónica, y talleres especializados en carpintería, hojalatería, electricidad, cocina, hilados y tapices. Un abanico de orientaciones que busca formar técnicos capacitados para insertarse en el mundo laboral o continuar estudios superiores.
El edificio también contempla espacios de gestión: dirección, vicedirección, sala de profesores con office, preceptoría, archivo y sanitarios para el personal. Se suma una biblioteca, un Salón de Usos Múltiples (SUM), cocina, ascensor, recinto técnico, patio de formación y una plaza de acceso que invitará al encuentro.
La recta final: pintura, luces y parquización
Con más del 90% de la obra ejecutada, los trabajos se concentran hoy en los últimos detalles. Cuadrillas trabajan en la pintura de zócalos interiores, colocación y pintura de rejas, y en la instalación de artefactos eléctricos, iluminación y ventiladores. Paralelamente, se realizan las verificaciones finales de los sistemas sanitarios, eléctricos y de gas.
En el exterior, avanzan las tareas de parquización, coordinadas con el municipio, para que el entorno esté a la altura de lo que será uno de los polos educativos más importantes de la región.
Lo que viene
Cuando las puertas se abran, los jóvenes de General Güemes y localidades vecinas tendrán un lugar donde formarse en oficios con salida laboral real. Donde aprender electrónica, informática o carpintería no será una aspiración lejana, sino una posibilidad concreta a pocas cuadras de sus hogares.
La Escuela Técnica Nikola Tesla es, en definitiva, mucho más que un edificio. Es la demostración de que, incluso en tiempos difíciles, hay compromisos que se sostienen. Y que cuando la educación se pone en el centro, las comunidades enteras salen fortalecidas.
Ahora, a metros de la inauguración, solo resta esperar que las aulas se llenen. Porque una escuela no está completa hasta que los jóvenes la habitan. Y en Güemes, eso está por suceder.